La economía mexicana mostró señales de estancamiento en octubre de 2025, de acuerdo con datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) registró un crecimiento nulo en dicho mes, mientras que en septiembre se reportó una caída anual de 0.7 por ciento, al tiempo que los principales sectores productivos presentan desempeños poco favorables.
En términos sectoriales, la actividad industrial registró una contracción de 2.1 por ciento anual en octubre, acumulando ocho meses consecutivos a la baja. Por su parte, el sector de servicios presentó un crecimiento anual de 0.9 por ciento, cifra inferior al 1.1 por ciento registrado en septiembre. Estas cifras evidencian la pérdida de dinamismo en los principales motores económicos del país.
A tasa mensual, el IOAE tampoco reflejó mejoría. Tras una contracción de 0.5 por ciento ocurrida en septiembre, el indicador mostró cero crecimiento en octubre. De mantenerse esta tendencia y confirmarse los datos oficiales, el Producto Interno Bruto (PIB) podría haber registrado una contracción de 0.6 por ciento en el tercer trimestre del año respecto al trimestre anterior.
Con base en estas estimaciones, el crecimiento económico acumulado entre enero y octubre de 2025 se ubicaría en apenas 0.1 por ciento anual, lo que representa el menor avance para un periodo similar desde el año 2020. La información sugiere una posible prolongación del bajo rendimiento económico hacia el cierre del año.
Especialistas del sector financiero e instituciones como Banco Base, Grupo Coppel, Banamex y Monex han coincidido en señalar que los datos reflejan una debilidad estructural en la actividad económica. Entre los factores mencionados están la pérdida de dinamismo en las manufacturas, el riesgo de impacto en el empleo y la continuidad de una recuperación limitada. No obstante, algunos expertos consideran que ciertos elementos podrían ayudar a atenuar la desaceleración en el cuarto trimestre de 2025, como los recortes a la tasa de interés por parte del Banco de México, la estabilización de la plataforma petrolera y un aumento en la participación del país en el comercio con Estados Unidos.



