La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, declaró este miércoles que el Departamento de Justicia cumplirá con la legislación recientemente aprobada que obliga a divulgar los archivos relacionados con Jeffrey Epstein. La ley, que fue enviada al presidente Donald Trump por el Senado para su firma, tiene como objetivo proporcionar la máxima transparencia en casos de tráfico sexual y proteger simultáneamente la integridad de las víctimas involucradas en el caso.
Durante un encuentro con periodistas, Bondi afirmó que el departamento seguirá la ley al pie de la letra, en un momento en que la presión pública y política sobre el caso Epstein continúa intensificándose. ‘Se cumplirá con la ley’, enfatizó la funcionaria, resaltando que el objetivo principal será garantizar tanto la apertura del proceso como la confidencialidad adecuada para las personas afectadas. Bondi también hizo un llamado público a las víctimas involucradas en el caso, instándolas a acercarse y colaborar con la fiscalía para avanzar en la investigación.
El presidente Donald Trump, previamente vinculado a Epstein, resistió durante varios meses el avance del proyecto de ley, e incluso expresó críticas hacia miembros de su propio partido que apoyaban la legislación. Sin embargo, el mandatario cambió de postura el pasado domingo, ordenando a los legisladores apoyar el proyecto de ley para permitir la publicación de los documentos relacionados con Epstein. Este cambio se produjo luego de una serie de presiones políticas y publicaciones adicionales de documentos que aumentaron el interés en el caso.
El Departamento de Justicia también anunció recientemente el inicio de una investigación sobre presuntos vínculos de Epstein con figuras públicas como el expresidente Bill Clinton, el exsecretario del Tesoro Larry Summers, el empresario Reid Hoffman y el banco JPMorgan Chase. Esta iniciativa se produce tras la revelación de nuevos correos electrónicos que han generado cuestionamientos sobre la relación entre Trump y Epstein. Esta pesquisa está siendo conducida por la Fiscalía Federal en el distrito sur de Nueva York, y Bondi declinó hacer comentarios sobre su desarrollo actual.
Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores, murió por suicidio en una cárcel federal en 2019 mientras esperaba juicio. Su muerte no ha detenido el escrutinio en torno a sus conexiones y actividades. La semana pasada, un comité del Congreso divulgó cerca de 20 mil páginas de documentos, incluidos correos electrónicos en los que Epstein sugería que Trump conocía sus acciones. Donald Trump ha negado en repetidas ocasiones tener conocimiento de las actividades del empresario. En paralelo, Ghislaine Maxwell, quien fuera socia de Epstein, fue condenada a 20 años de prisión por su participación en el abuso sexual de menores en colaboración con el financista.








