El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, ha revocado al menos 50 visas a políticos y funcionarios mexicanos, principalmente integrantes de Morena y otros partidos, de acuerdo con información recabada por la agencia Reuters a través de funcionarios del país latinoamericano. Las cancelaciones se realizan en el contexto de la estrategia estadounidense contra los cárteles de la droga y abarca a figuras políticas en activo, ampliando la presión diplomática sobre el gobierno mexicano.
Según el informe, aunque previamente habían trascendido algunos casos, la nueva investigación señala que la revocación de visas es mucho más extensiva de lo conocido hasta el momento. Tres exembajadores estadounidenses mencionaron que si bien se trata de una medida utilizada en diferentes administraciones, el número actual y la aplicación en el círculo político en funciones reflejan la voluntad del presidente Trump de emplear herramientas diplomáticas para fines políticos y de seguridad nacional.
Las fuentes citadas por Reuters, solicitando anonimato debido a la sensibilidad del tema, indicaron que los afectados provienen tanto del partido en el poder como de otras fuerzas políticas. Entre los casos confirmados públicamente se encuentra el de Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California, quien ha negado cualquier vínculo con el crimen organizado. Reuters señala que la identidad de la mayoría de los afectados permanece reservada y que las autoridades estadounidenses no están obligadas a explicar los motivos de la revocación.
El Departamento de Estado de Estados Unidos sostuvo que las visas, incluidas las de funcionarios extranjeros, pueden ser canceladas por considerar que la permanencia de su titular contraviene los intereses nacionales. Asimismo, la agencia destaca que administraciones anteriores habían recurrido a la revocación de visas en casos excepcionales, habitualmente cuando existía una condena o proceso penal en curso, y que la actual política marca una ampliación significativa en el uso preventivo de esta facultad diplomática.
Las reacciones a la medida han causado desconcierto y preocupación en la clase política mexicana, en particular ante la posibilidad de que estas revocaciones impliquen investigaciones penales u otras sanciones. Reuters señala que la comunicación oficial entre ambos gobiernos sobre el tema ha sido limitada, y consigna que ni la Presidencia de México ni la Secretaría de Relaciones Exteriores respondieron a las solicitudes de comentario. En el contexto regional, la administración Trump ha adoptado medidas similares en otros países de América Latina, ampliando la revocación de visas a figuras percibidas como enemigas ideológicas o políticas.
El reporte de Reuters concluye señalando que la política de revocación intensiva de visas podría afectar la cooperación bilateral en materia de seguridad y ha causado inquietud entre los funcionarios mexicanos sobre su alcance y posibles consecuencias a futuro.








